Con 200 uniformados la Policía Nacional desarrolla la primera fase de la Operación Esperanza, una ofensiva estratégica contra las estructuras y economías ilegales que dinamizan el hurto en la capital risaraldense.
La intervención se concentró en el sector de la carrera 9 con calle 12 y zonas aledañas, identificado mediante labores de inteligencia y análisis criminal como uno de los principales centros de recepción, ocultamiento y comercialización de elementos hurtados en Pereira, donde delincuentes estarían dinamizando la cadena de receptación que alimenta el hurto en la ciudad.
Durante la operación se realizaron controles a establecimientos abiertos al público, hostales, compraventas y locales dedicados a la comercialización de equipos móviles, además de la ejecución del denominado Plan Escoba en sectores priorizados.
Como resultado de las acciones desplegadas fueron recuperadas dos motocicletas reportadas como hurtadas, tres computadores, un iPad, dos tabletas, una consola PlayStation 4, doce relojes inteligentes y de pulso. Asimismo, fueron recuperados e incautados 60 teléfonos celulares que serían producto de actividades delictivas y cuya procedencia es objeto de verificación legal. Durante la intervención también fueron incautadas 32 armas cortopunzantes.
De igual forma, fueron impuestas cinco suspensiones temporales de actividad económica y se adelantó el cierre de varios establecimientos que, presuntamente, estarían vinculados con la comercialización de elementos hurtados.
Las investigaciones permitieron establecer que en este sector delincuentes estarían utilizando diferentes modalidades para ocultar y comercializar bienes producto del hurto, incluyendo dispositivos electrónicos de alto valor que eran ofertados a precios significativamente inferiores a los del mercado para facilitar su rápida venta.
«Estamos golpeando uno de los principales centros de recepción y comercialización de elementos hurtados en Pereira. En menos de tres horas recuperamos 60 celulares, motocicletas y otros equipos tecnológicos que habían sido robados a ciudadanos. Aquí no perseguimos únicamente a quien hurta; también impactamos a quienes compran, ocultan y comercializan estos elementos, alimentando toda una economía criminal. Nuestro objetivo es cerrar esos espacios y afectar las rentas ilegales que sostienen el delito en la ciudad», señaló el señor coronel Oscar Ochoa, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira.
La Policía Nacional continuará desarrollando la Operación Esperanza de manera permanente y focalizada en diferentes sectores de la ciudad, con intervenciones periódicas orientadas a impactar las estructuras que se benefician del hurto, recuperar bienes de los ciudadanos y fortalecer las condiciones de seguridad y convivencia.
