En un hecho significativo para la Reforma Agraria en el Eje Cafetero, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) realizó la entrega del predio Mallorquín, ubicado en Marsella, Risaralda, a más de 60 familias campesinas y cuatro asociaciones rurales.
El terreno, de más de 437 hectáreas, inicia una nueva etapa tras haber estado históricamente vinculado a estructuras del narcotráfico y el paramilitarismo. En este lugar se suscribió el denominado “Pacto de Mallorquín”, lo que lo convirtió en un símbolo de uno de los capítulos más complejos del conflicto en la región.
La entrega se realizó luego del proceso de aprehensión material del inmueble por parte de la ANT, y marca un giro en el uso del territorio, ahora enfocado en la producción de alimentos, la reparación de víctimas y la construcción de paz.
De acuerdo con voceros de las asociaciones beneficiarias, este proceso representa una oportunidad concreta para que familias campesinas, muchas de ellas afectadas por el conflicto armado, puedan reconstruir sus proyectos de vida y acceder a la tierra de manera formal.
Para las comunidades, la adjudicación del predio no solo significa acceso a la tierra, sino también la posibilidad de fortalecer la seguridad alimentaria y el desarrollo rural en el municipio de Marsella.
Desde la ANT se destacó que este tipo de entregas desmienten versiones sobre un supuesto abandono del Estado hacia el campesinado en la región, y ratifican que los procesos de Reforma Agraria continúan avanzando en Risaralda y el Eje Cafetero.
Asimismo, se reiteró que las familias beneficiarias cumplieron con los requisitos establecidos y que la entrega colectiva permitirá fortalecer el trabajo asociativo y el tejido social en el territorio.
Durante la jornada también se anunciaron avances en otros municipios del departamento como Balboa, Apía, Santa Rosa de Cabal y Quinchía, en materia de adjudicación, formalización y acceso a tierras.
Con esta entrega, el predio Mallorquín deja atrás su pasado ligado a la violencia para convertirse en un espacio de producción, esperanza y construcción de paz para las comunidades rurales.
