Con más de 200 uniformados, la Policía Nacional desarrolló la segunda fase de la Operación Esperanza, una contundente ofensiva contra el hurto y la receptación. La intervención permitió recuperar dos vehículos y una motocicleta reportados como hurtados, además de incautar dos motores, 310 placas de identificación, gran cantidad de autopartes y más de 150 dosis de sustancias estupefacientes. Asimismo, fueron capturadas dos personas y suspendida temporalmente la actividad comercial de un establecimiento.
La intervención se concentró en el sector de la carrera 12 con calle 27 y zonas aledañas, reconocido por la comercialización de vehículos, motocicletas y autopartes. Allí, los uniformados adelantaron controles a establecimientos dedicados a esta actividad económica, con el propósito de verificar la procedencia legal de automotores, repuestos y demás elementos comercializados, así como identificar posibles bienes vinculados a actividades ilícitas.
Durante las actividades de control y verificación, las autoridades detectaron diversas irregularidades e identificaron elementos de interés para las investigaciones relacionadas con posibles casos de receptación y comercialización ilegal de bienes hurtados. Los procedimientos también permitieron materializar la captura de una persona por tráfico de estupefacientes y otra por falsedad marcaria.
De igual forma, un establecimiento comercial fue objeto de suspensión temporal de la actividad económica, mientras avanzan las actuaciones administrativas y las verificaciones correspondientes por las presuntas irregularidades detectadas durante la intervención.
Las investigaciones adelantadas por personal especializado de Policía Judicial de Automotores y el Grupo Especial de Inteligencia permiten establecer que algunos actores delincuenciales estarían utilizando diferentes modalidades para ocultar, movilizar y comercializar bienes producto del hurto, fortaleciendo las cadenas de receptación que afectan la seguridad y el patrimonio económico de los ciudadanos.
Entre los hallazgos más relevantes de la operación se encuentra la recuperación de vehículos que, presuntamente, habrían sido utilizados en maniobras de alteración de sus sistemas de identificación y documentación para facilitar su comercialización ilegal. Estas acciones hacen parte de las modalidades empleadas por actores delincuenciales para ocultar el origen ilícito de bienes producto del hurto.
La Policía Nacional continuará desarrollando la Operación Esperanza de manera focalizada en distintos sectores de Pereira, mediante intervenciones integrales orientadas a impactar las estructuras que se benefician de actividades ilícitas, recuperar bienes hurtados y fortalecer las condiciones de seguridad y convivencia ciudadana.
