Un derrumbe registrado el pasado 15 de febrero en el corregimiento de Pereira, generó la acumulación de tierra, guadua y árboles en la quebrada La Cristalina, afectando su conexión con el río San José y elevando el riesgo de represamiento en la zona.
Tras las lluvias persistentes que provocaron la emergencia, la administración municipal activó de inmediato el Puesto de Mando Unificado (PMU) y desplegó un operativo interinstitucional liderado por la Dirección de Gestión del Riesgo (DIGER), con apoyo de la Secretaría de Infraestructura, Parques y Arborización, Talleres Municipales, Policía, Cruz Roja y Bomberos.
De acuerdo con el reporte oficial, la avalancha arrastró entre 120 y 130 árboles, lo que obligó a la movilización de entre 60 y 70 personas en labores de corte, extracción de material vegetal y aseguramiento del terreno. El objetivo es restablecer el cauce natural del río y reducir el riesgo ante posibles nuevas crecientes.
Desde la coordinación de emergencias se informó que el trabajo ha avanzado sin contratiempos y que las operaciones continúan hasta mitigar totalmente la amenaza. Las autoridades reiteraron que el monitoreo se mantiene activo para proteger a las comunidades del sector y prevenir afectaciones mayores.
