Desde este 1 de mayo, el precio de la gasolina corriente en Colombia registra un nuevo incremento de $400 por galón, una medida que impacta directamente el bolsillo de los ciudadanos y los costos operativos en distintos sectores económicos.

Con este ajuste, el valor promedio en las principales ciudades del país se ubica en $15.849, manteniendo la tendencia al alza que el Gobierno ha venido aplicando de manera gradual.

Según lo anunciado por el Ministerio de Hacienda, esta decisión hace parte de la estrategia para reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y ajustar los precios internos a las condiciones del mercado internacional.

Entre las ciudades con los precios más altos se encuentran Villavicencio, donde el galón alcanza los $16.391, seguida de Cali ($16.300) y Bogotá ($16.291). En el caso del Eje Cafetero, Pereira llega a $16.236 y Manizales a $16.264.

Por el contrario, los precios más bajos se registran en Pasto ($13.887) y Cúcuta ($14.265), influenciados por factores logísticos y su cercanía a zonas de frontera.

Este incremento se suma al aplicado en abril, cuando el precio ya había subido $375 por galón, lo que refuerza la presión sobre el costo de vida, especialmente en rubros como transporte y alimentos.

Analistas advierten que el encarecimiento de los combustibles podría incidir en la inflación en los próximos meses, en un contexto en el que el Banco de la República decidió mantener sin cambios su tasa de interés.

Deja una respuesta